En el grado segundo
tuve la infortunada oportunidad de tener como profesora a la
directora de la escuela, casi nunca tenía tiempo de dar clases por
obvias razones, y cuando iba, era a tomar la lección y a dar regla,
era la época de “la letra con sangre entra”, tomando las tablas
de multiplicar, o tomando cualquier otra lección. 5X2=10, 7X3=21,
8X4=36, ... Reglazo! Recuerdo muy bien que al finalizar muchas de las
jornadas escolares decíamos “Hoy no escribimos ni un punto”. En
el mejor de los casos hacíamos planas y planas de números del 1 al
infinito… que si recuerdo a mi maestra leyéndome un cuento?... no!
Pero si las planas de los números del 1 al 1000, luego al 10.000,
luego al 100.000, de 1 en 1, de 2 en 2, de 5 en 5, etc.
No sé por qué en
el grado tercero la profesora también fue la directora, creo que
porque la pasaba bien con este grupo, y la historia continuó igual,
que por qué aprendíamos? Nuevamente creo que fue porque teníamos
la oportunidad de interactuar con los compañeritos en diferentes
situaciones. Cuando estaba la maestra básicamente la clase se
reducía a copiar dictados de las lecciones que luego debíamos
aprender y recitar de memoria, de manera oral o escrita, para
comprobar que estábamos “aprendiendo”. Esto valida el hecho de
que en muchas ocasiones el estudiante aprenda mucho más sin
profesor, que con profesor (en este caso particular) y a pesar de las
circunstancias, avancé en mi nivel académico de manera
sobresaliente hasta grado quinto. A esta altura cabe señalar que esa
escuela era una escuela del gobierno y que hoy en día no son
necesariamente, de mala calidad. En esa época no eran muchas las
opciones y las que había eran iguales o peores. Esa era la escuela
en la que debía estudiar, ya que estaba a una cuadra de mi casa.
Siendo que era una
sola institución de bachillerato para todos los niños y niñas que
salíamos de la escuela primaria, la Normal hacía un examen de
admisión, que afortunadamente logré pasar e ingresar a la
institución educativa de la cual, seis años más tarde, me
graduaría como maestro bachiller.
La enseñanza y la
enseñanza de la enseñanza que recibían los maestros en la Normal
del pueblo, no tenía la resignificación que tienen las Normales en
la actualidad. Aunque cabe anotar que a pesar de esa resignificación
se siguen transmitiendo informaciones y conocimientos mecánicos que
carecen de una contextualización y por ende de significados para el
estudiante que exige una enseñanza más concreta y eficaz.
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